sábado, julio 30, 2005

Desafío payador


El asunto era el siguiente, vero: actualizá el blog! yo: no sé que escribir,mmmmm hagamos un juego, decime un tema y yo tengo que escribir entre 400 y 500 palabras al respecto ahora mismo, vero: sorry, estaba con mi gata, a ver, dejame pensar, tema mmmm, tema comerse las uñas
yo: tema de mierda! pero bue:

Comerse las uñas

Creo que el comerse las uñas es un claro indicio, cuando lo hace una mujer, del nivel de histeria de la persona. Por lo tanto el que se te haga dificil identificar si tiene uñas en sus manos o nopuede ser una buena señal para mantener distancia de una mina interesante . Además de que las uñas largas pueden cumplir funciones muy divertidas, dentro de ciertos ámbitos. Voy a centrar lo que resta de este paye (aprox 350 palabras más) en las mujeres que se comen las uñas ya que a decir verdad no conozco hombres de más de 15 años que tengan tan desagradable hábito.
Analicemos un poco semejante acto de flagelación, sin lugar a dudas es una forma de liberar nervios, una forma muy estúpida por cierto. O sea que la persona, ante ciertos problemas, preocupaciones no encuentra nada mejor que comerse las uñas, en lugar de intentar hacer algo real por solucionar esos problemas, o encontrar una respuesta a sus preocupaciones decide descargar con sus pobres e inofensivas uñas que ninguna culpa tienen de esos problemas. Habiendo tantas cosas productivas y/o divertidas para descargar tensiones, como practicar deportes, sexo, meditación, yoga etcetera, etcetera, (de alguna forma hay que llegar a las 400 palabars) esta chica opta por agarrársela con sus uñas. ¿Que se puede decir de esto? ¿que se puede decir de una persona que prefiere comer células muertas endurecidas que contienen queratina (una proteína fibrosa) a hacer cualquiera de las actividades anteriormente citadas? Respuesta a consideración de el/la lector@. Volviendo al hecho de que practicamente no existen hombres adultos que tengan éste asqueroso hábito (aunque tengamos muchos otros) podemos decir que es un hábito muy infantil, el responder ante ciertos problemas de la misma forma que lo hace un niño de 10 años debería ser motivo suficiente para consultar al psicólogo. Y bueno, como vero recapacitó y al haber elegido un tema tan pedorro, me bajó el límite a 300 palabras, me despido recomendando a toda aquella persona "adulta" que se coma las uñas a consultar a su psicólogo (o conseguirse uno) por todos los motivos expresados anteriormente.