miércoles, octubre 03, 2007

Reflexiones de los Clash


Ayer ví un documental de los Clash, "The Last Testament, the making of London Calling", un documental corto, de tan solo 30'. Cómo el título dice, principalmente trata de cómo se hizo el London Calling (el mejor disco de los años 80 según la Rolling Stone). De éste documental quisiera citar dos fragmentos y comentarlos.

"Era un momento en el que el punk se estaba cerrando en cuanto a lo que podía conseguir y a la dirección que debía tomar. Se estaban aislando. Joe solía decirme: "¡He visto a un poli punk!". Había tipos que te decían: "No puedes hacer esto. ¡No es punk rock!. Yo pensaba: "¡El punk rock debe significar nuestra libertad! ¡Debemos poder hacer lo que queramos!" Queríamos poder experimentar con cualquier cosa. Pensábamos que podíamos hacer cualquier tipo de música. No sé de dónde venía ese sonido. Creo que de hecho... Tu sonido es un reflejo de tu personalidad. También es la culminación de todas tus experiencias. No importa quién seas, tu guitarra sonará de acuerdo a tu personalidad. De allí viene el sonido. Yo toco y tú oyes toda mi vida, que florece como un microcosmos y se ensancha. Así es como lo veo ahora. Creo que el sonido no viene de ningún lugar, eres tú.

Creo que ésto es algo que uno nota como espectador, cuando el músico está haciendo lo que quiere, lo que le gusta, cuando está siendo él mismo, eso es muy notorio. Y creo que esa debe ser la actitud en la música, como arte y como forma de expresión. Una banda no tiene que proponerse sonar como tal otra banda, sí admitir la influencia, sí admirar a otras bandas, pero sonar como la banda que son, como las personas que son. Creo que es algo que pasa en toda disciplina artística. Y las bandas como los Clash, en las que uno nota la sinceridad musical, de gente que hace lo que quiere hacer, son las que terminan trascendiendo. Las otras quedan por el camino.

"La política, con Thatcher en Gran Bretaña y Reagan en EEUU, no pintaba bien para la izquierda y nosotros éramos de izquierda. Pero la verdad es que no teníamos soluciones para los problemas del mundo. Buscábamos una solución siguiendo el socialismo hacia un futuro en el que el mundo pudiese ser mejor. Pero si Karl Marx fue incapaz de hacerlo, era imposible que cuatro gutiarristas de Londres lo consiguieran. Así que andábamos a tientas. Tenés que plantearte: "¿Qué harías si gobernaras el mundo?" Es una pregunta difícil y no creo que tengamos una respuesta. No es que buscáramos una respuesta, pero sí intentábamos reflexionar y hacernos ese tipo de preguntas. No sé si sirvió de algo, pero lo intentamos." Joe Strummer

Poco que añadir, solo pensar en cuanta gente se habrá hecho preguntas de ese tipo, del tipo de cómo hacer para mejorar el mundo, gracias a las letras de los Clash. Seguro que fue mucha gente, y que muchos más lo seguirán haciendo. Joe Strummer, un genio, por todo lo que hizo con los Clash , por sus 3 discos con los Mescaleros (muy recomendables los 3), por vivir acorde a cómo pensaba.

Después de ésto no puedo más que cerrar el post con Redemption Song, por Joe Strummer and The Mescaleros y con Know Your Rights, por The Clash



miércoles, setiembre 12, 2007

Mi galeria en LightStalkers

Con música de Gastón Arévalo, www.garevalo.info

https://www.lightstalkers.org/galleries/slideshow/3870

jueves, julio 19, 2007

el primer disco de EDUARDO DARNAUCHANS




Voy a ser breve, porque deseo hoy solamente llamar la atención sobre la personalidad de Eduardo Darnauchans, un primer disco, un muchacho de diecinueve años, un excelente intérprete popular, un interesante creador de canciones.


El disco ("Canción de muchacho", Sondor, monofónico, 33.141) es el primero, y acaba de ser puesto en venta, pero hace tiempo que Darnauchans hace canciones y canta. Y hace tiempo que lo hace muy bien. Claro que en Montevideo aún se le conoce poco, pero eso es lógico, porque Darnauchans es de Tacuarembó y nosotros seguimos jugando a la capital (ahora ya no de espaldas pero sí de perfil). Formado bajo la excepcionalmente fecunda influencia de Wáshington Benavides, como Numa Moraes, ha sido también alentado y apoyado por ese poeta que logra la maravilla de ser maestro, en su comunicación cotidiana con la generación más joven.
Lo sorprendente de este disco es el alto nivel de calidad al que ya se ha llegado en la largada. Hay pequeñas desprolijidades aquí y allá, es cierto, pero son plenamente desestimables por cuanto se circunscriben al dominio insuficiente de los mecanismos de toma de sonido en el estudio de grabación. Darnauchans canta muy bien, con gran frescura y naturalidad, con ternura, con calidez, con refinamiento. Ha asimilado con astucia diversas influencias y las revierte en un estilo homogéneo, casi propio, quizás generacional. Como parece ser asimismo generacional la horizontalidad expresiva, un cierto rehuir el énfasis acentuado con la preferencia por el sonido de falsete, una parquedad de inflexiones, un aquí no pasa nada pero pasa, característica que a oídos desacostumbrados y envejecidos más allá de los treinta años puede sonar a monótono. Pero no, porque lo que pasa es fuerte, es rico, es diría contundente, aun para desatentos o distraídos.
El acompañamiento instrumental ha sido resuelto con sobriedad y buen gusto, si bien no es parejamente logrado. Carlos da Silveira, Santiago y Mario Poggi y Alberto Macadar, forman un lindo equipo de trabajo con Darnauchans.
La labor de compositor de Darnauchans tiene puntos de verdadero logro (como "Canción de muchacho", hermosa y pegadiza, o la delicada "Canción 2 de San Gregorio", ambas sobre textos de Benavides), aunque es irregular en esta etapa, sujeta todavía a diversas influencias, incluidas las del folclore estadounidense ("Milonga de Manuel Flores", sobre Borges, donde se produce un fenómeno similar al de "La senda está trazada" de Jorge Salerno). Es subrayable el buen criterio en la selección de textos (Benavides, Mario Benedetti, Jorge Luis Borges, Líber Falco, su compañero Victor Cunha) y el nivel de los propios (dos en once).
"cuando me vean pasar / no me dejen ir: / pídanme que cante", dice en la canción suya que cierra el disco, muy emparentada -curiosamente- con la de la nueva canción cubana, la de Pablo Milanés, la de Silvio Rodriguez, la de Noel Nicola. "Pidanme que cante." De acuerdo.
Adelante, Eduardo.

Coriun Aharonian, agosto de 1973